Un grupo de reflección y de acción soberanista de izquierdas en Flandes


Meervoud es un grupo de reflección y de acción nacionalista de izquierdas que obra por la soberania de Flandes. Sus objetivos estratégicos son : el fortalecimiento de la conciencia nacional flamenca, la soberanía nacional y la sobeanía del pueblo en un estado flamenco. Esto significa que el ordenamiento jurídico interno debe ser democrátcio y por ende restablecer la democracia que ha sido eliminada por el capital mundial y por el neoliberalismo. Para realizar estos objetivos, editamos un mensual, llamado ''Meervoud'', publicamos libros e informes y participamos en iniciativas que puedan propiciar los objetivos de ''Meervoud''.

Desde que existió el estado belga en 1830, el poder de las clases dominantes se basó en la gran industria nacional. Sin embargo, a partir de los ochenta del siglo pasado, se ha operado un cambio. La clase dominante del estado belga se ha integrado en los grupos capitalistas multinacionales que imponen una pol&oicute;tica neoliberal a los pueblos europeos, sobre todo mediante la construcción de la Unión europea. La política que ésta lleva a cabo organiza la destrucción de los sistemas de protección social y la eliminación de la democracia.

Por un lado la clase dominante belga sigue teniendo las riendas en manos firmes, gracias al apoyo del capital mundial, por otro lado para la populación ya no tiene el liderazgo ideológico. ¿Por qué no ? Para mantener su poder cada vez más necesita recurrir a medidas antisociales y antidemocráticos. Fundamentalmente lo que pasa es que transfieren competencias nacionales hacia organasisaciones supranacionales que no estén bajo control democrático (como la UE).

Perdiendo así su influencia ideológica, la clase dominante belga está confrontado también a la pérdida de la referencia común de los flamencos y los valones que cohabitan desde 1830 en el mismo estado : el estado belga. El nacionalismo del estado belga pierde el terreno que debe ceder paso a paso a los dos pueblos : el pueblo flamenco y el pueblo valón. El interés común, el interés belga desaparece. Lentamente crece una visión sobre el interés general que ya no es belga sino valón o flamenco.

Para los soberanistas flamencos de izquierdas, las prioridades siguientes importan más :
  • el fortalecimiento de la conciencia nacional flamenca, que debe basarse en la lengua neerlandesa (sexta lengua en Europa, de 22 millones de ciudadanos en los Países Bajos y en Flandes), el respeto de las leyes lingúísticas en Bruselas y sus alrededores, contra el consumentismo individualista que tiene el ingles como lengua dominante. Una política antidiscriminatoria con respecto a los inmigrantes en Flandes y que les estimule a mejorar sus competencias lingúísticas (y que prevea los fondos necesarios a tal fin).
  • Soberanía nacional jpara Flandes, como estado independiente en una Confederación de estados europeos. (La Unión europea reduce los pueblos, los transforma en etnías o regiones con una autonomía cultural reducida y una autodeterminación económica aun menos relevante). Un estado flamenco debe conquistar su soberanía a través de su liberación de los dictámenes del capital mundial que reemplaza la soberanía nacional de los pueblos por una soberaníade accionistas y empreasarios.
  • Un estado flamenco es internacionalista, lo que significa que debe desplegar una gran apertura hacia otros estados y pueblos y que conflictos entre los pueblos deben resolverse por vía pacífica. Un estado flamenco soberano debe favorecer los lazos mas fuertes entre nuestra nación y los países vecinos. Los nacionalistas flamencos de izquierdas queremos cooperar con todos los movimientos soberanistas democráticos en el mundo.
  • Los nacionalistas flamencos de izquierdas consideramos que el restablecimiento de la democracia puede realizarse mediante la soberanía popular. Esto significa que la autoridad del estado es siempre la expresión de la voluntad popular gracias a un ordenamiento jurídico democrático interno. Es la fuente de toda legitimidad política. (Desaprobamos de la legitimidad de tecnocracias que no se pueden controlar por vía democrática como la UE, el FMI, la OTAN, el OCED...)

Queremos que el orden democrático se ocupe también del desarrollo socioeconómico de la nación. Como ejemplos citamos el control democrático de la circulación del capital, un cuadro contractual entre las empresas y el estado (que haga respetar las normas sociales y de medioambiente y garantice la participación de los sindicatos y de los consumidores), un sistema fiscal equitable, el empleo digno y una securidad social que merezca su nombre. Todo esto implica una ruptura para con las recetas neoliberales.
El restablecimiento de la democracia mediante la soberanía popular contribuirá a cegar el foso entre los ricos y los pobres en Flandes y es la vía mejor hacia la recuperación del bienestar del pueblo flamenco.

Bruselas, marzo de 2005